jueves, 9 de febrero de 2012

la herida más cruel



Lírico llanto departe  conmigo,
toma mi ritmo, mi pluma y mi canto 
vierte el sonido que extraño su encanto   
y hala la noche que quiere mi abrigo.

Ávida brisa que agitas el trigo,
toca su rostro y su boca  amaranto,
vuelve temprano que casi no aguanto 
la soledad que es tirante castigo.

Nadie comprende mi llanto que interno
guardo en mi sangre, en mi cuerpo y mi piel,
nadie comprende que todo es invierno 

que ella es muy dulce y es aspera hiel,
mágico cielo y un lánguido infierno 
porque su ausencia es la herida más cruel.

psiquis de plata



Alondra de nieve del fresco paisaje 
que escapas al prado con luz soberana,
tus níveas alas de cada mañana
sorprende la aurora con blanco celaje.

Abraza el abismo con presto plumaje, 
y adora la imagen de diosa tirana 
de encantos sagrados y risa profana,
y vuelve al recinto de piel y de encaje.

Mi carne vacía es gruta de versos
de líricos cantos con voz de mujer, 
mi sangre es el polen en pétalos tersos

que vuela en el pico del atardecer.
¡Oh psiquis de plata, prisión de universos
mi carne no es carne si dejas de ser!


Divina morena sonrisa de plata,
mi incendio devora tu imagen y piel,
quisiera beberme el vino escarlata 
que guardan tus labios en atrios de miel.

Volátil perfume que engarza tu pecho 
y engasta mis ojos a tu alma oriental,
mi psiquis se entrega cautiva a tu asecho 
con alas delgadas y un beso mortal.

La reina de Saba del sur ascendía 
con bienes y nardos que dio a Salomón;
tu encanto morena es más que Etiopía 
es más que la gloria de toda nación.

Enigma profuso difunden tus ojos,
profundos luceros que inician sin fin
absorto a tus sombras efluvio en manojos 
me extiendo morena al sacro jardín.

Agitas con gracia tu pelo sombrío 
como una cascada que escurre en tu cuello,
y pruebas si acérrimo y firme porfío 
al suave perfume que da tu cabello.

Las urnas del día aguardan tu aurora 
y el grácil preludio que das al reír 
con canto sublime con luz que enamora 
y elevas la dicha de nuevo a surgir.