jueves, 12 de enero de 2012

el milagro


Tu blanco pie desnudo que va sobre la grama 
confiado inadvertido de aquel dichoso prado,
decora con tu aljófar el fresco panorama.

Un pájaro cantor desde su rama
preludia alegre con su pico un canto 
por la niña de nácar y de encanto 
angélical que mi alma adora y ama.

El céfiro respira ese jazmín
que desata tu boca de amaranto 
que no puede imitar ningún jardín.

Sobre lirios y azucenas 
bajo el mayo de tus labios
con presteza van mis sabios
pensamientos en cadenas.

Como flor en primavera 
con sus pétalos cerrados
se florecen tus cuidados 
bajo el fuego de mi esfera.

En delgadas alas vuela 
este culto que consagro 
porque tu eres el milagro 
que despierto me desvela.

No hay comentarios:

Publicar un comentario