domingo, 27 de noviembre de 2011

la vida que partió a la lejanía


Repartíamos
pobres nuestros sueños,
ansiosos y orgullosos de humildad,
alcanzaban los días
con auténtica pobreza
y descalzos de amor nos sonreíamos;
a todas partes fuimos
detrás de la ilusión de subsistir,
alentados del cielo,
cubiertos de esperanza pasajera
y asidos de principios y respeto
rendimos homenaje a lo aprendido
porque el pan no faltaba
en nuestra mesa,
envueltos de cariño laborioso
deseos de crecer
como luz en la noche
ávido sol nocturno
solitario y amigo provinciano
que diste
tanta luz a mis silencios,
conmigo aventurero y valeroso,
los miedos fueron nada
porque nunca
tu ausencia tan temida se
asomaba
sino que
compañero
de las tantas
ocurrencias que tuve,
por ver abrir alegre el corazón
de piedras y topacios
maravilla real de ingratas penas,
estuviste presente sin codicia
los días más dichosos,
el tiempo más sagrado te ofrecí


Yo era adulador
de tu alma de diamante
sabía que entrañable te apreciaba.
Corazón empapado
de toscos rechazos,
el aire
que palpita
mi agónico suspiro,
extraña grandemente
los días de tu ausencia.
Es tan corta la vida
y poca la alegría,
que no encuentro refugio en las palabras
Sino que mi consuelo
se escapa fugitivo de mi ser.
Racimos invernales
que estremecen los suelos de ceniza
infancia perfumada del olvido
acabo de pensar
en tus recuerdos
los mismos
que llegaron con tu ausencia,
no cabe la añoranza
ni halagos engañosos que regresen
la paz que fue arrancada con la noche
la vida que partió a la lejanía
el sueño soberano
del más dichoso cielo
cariño que jamás será imitado
vacío que jamás se llenará.


Published with Blogger-droid v1.7.4

No hay comentarios:

Publicar un comentario